El trabajo de arquitecto técnico evoluciona constantemente gracias a que está muy ligado a los adelantos tecnológicos que se van produciendo en el sector. Este hecho es una oportunidad constante de formarse en nuevos modelos de trabajo, nuevas tecnologías, técnicas y herramientas que mejoran el día a día de la profesión. La de arquitecto técnico es, por lo tanto, una profesión siempre a la última.

El arquitecto técnico es un oficio en que la palabra “estancamiento” no existe, puesto que siempre se puede reinventar, a la vez que puede crecer profesionalmente de la mano de los adelantos tecnológicos. El progreso en las técnicas e instrumentos es constante y el uso de las nuevas tecnologías está cada vez más presente, como se puede percibir en la implementación de las apps.

Además, es un oficio comprometido con el medio ambiente y que desde hace tiempo vela por unas edificaciones sostenibles. De hecho, el arquitecto técnico es una pieza capital en este aspecto porque las ciudades son responsables del 41% de las emisiones de CO2.